Se trata de la eterna historia que ya hemos visto en otros escenarios cuando los gobiernos locales han despilfarrado sus finanzas bien sea via populismo o via corrupción. Por lo general estos 2 fenómenos siempre van de la mano representan una combinación mortal que acaba con cualquier sistema económico del planeta por muy sólido que sea. La sensación de una gran prosperidad embriaga a todos y el estado se olvida de controlar gastos hasta que las alarmas se prenden y luego no saben como retroceder beneficios sociales o aplicar la justicia sin que salpique al gobierno de turno.
Luego de 2 prestamos de la UE, que no lograron levantar la economia ,los griegos necesitan urgentemente otro, sólo que esta vez piden un recorte en el monto de la deuda y unas condiciones de pago que les permita sobrevivir sin traumas. Por su parte Angela Merker como figura principal, se niega a otorgar tantos privilegios . Los únicos recortes que si acepta la canciller alemana son los de la edad de las pensiones y el número de empleados del estado . Alexis Tsripas , un joven politico de izquierda y 1er ministro de Grecia, quiso encontrar una fórmula simple para resolver este dilema y sometió el tema a un referendum nacional. Obviamente la opción de mejores condiciones sin recortes en gastos sociales ganó ampliamente y por primera vez la UE, sintió como uno de sus miembros se le alebrestaba.
El tema agarró muchos titulares de prensa y de la noche a la mañana un nuevo lider mundial parecia retar a todo el sistema financiero de la UE .Todas la voces de izquierda del mundo de inmediato se pronunciaron a favor de esta nueva voz insurgente. Pablo Iglesias en España y por supuesto Nicolás Maduro aplaudieron rápidamente la valentia de Tsipras.Poner de rodillas a el capitalismo mundial es el sueño de todo hombre de izquierda, algo realmente imposible de alcanzar sobre todo en este caso cuando Grecia se enfrenta a la famosa "Troika", una triple alianza de entes financieros muy poderosos : La Comisión Europea, El Banco Central Europeo (BCE) y el FMI.
Sin embargo hay que reconocer que a pesar de un impacto mediático inicial que ha podido hacerle caer en tentaciones más radicales ,Alexis Tsipras, ha ido moderando sus posturas y ha aceptado las condiciones de la UE sin muchos reparos. Incluso el parlamento griego también las ha aprobado . El único que no está muy convencido de estas medidas es el pueblo griego, que aún no comprende el sentido de un referendum que los llenó de ilusiones.
Nuestros gobernantes rojitos seguramente no deben haber visto con agrado estos cambio en el discurso de Tsipras, porque para ellos sólo la confrontación les da alimento para mantenerse con vida en medio de una crisis quizás peor que la de los propio griegos. Echarle la culpa a otros de nuestros males es la excusa que el chavismo en el poder ha estado vociferando por años para seguir engañando a un pueblo que aún no entiende a plenitud lo que está pasando.
Asi como Grecia necesita Euros, Venezuela necesita Dolares, sólo que aqui no está gobernando un Tsipras conciente que prefirió abandonar el discurso populista y reconocer la dura verdad de su crisis, sin culpar al capitalismo mundial ni a agentes externos. Retroceder en las misiones seria mortal para un gobierno , pero poco a poco la realidad los obligará a reducirlas al máximo.
Lo mas triste de la situación venezolana es que cualquiera pensaria que todo lo que estamos padeciendo es simplemente porque estamos siguiendo las recetas del FMI, al estilo griego. Ojalá ese fuera el caso porque el sacrificio tendria un sentido y a largo plazo se verian los resultados. Es decir el estado deberia tener las riendas de la crisis con un plan macroeconómico creible, pero lo que vemos es un desorden total expresado en el auge de bachaqueros populares que golpean el bolsillo del venezolano sin compasión y de bachaqueros de corbata que ven en las importaciones una fuente inagotable de ganancias sin ningún beneficio para nuestra economia.
Maduro no es realmente el culpable de esta crisis, pero sin duda si es el culpable de no saber que hacer con ella. Todas las semanas suben los precios y nadie sabe cuando tocarán techo. Sólo los bachaqueros están felices en una Revolución que nació para llevar paz y prosperidad a un pueblo, pero que sólo está logrando que añoremos aquellos años en que nuestro presidente era un chofer del metro. Cada dia me convenzo mas que fue un error bajarlo de esos vagones.
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El Cotejo

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